¿Eres de las personas que ponen una alarma para despertarse, pero cuando suena presionan “posponer” y vuelven a dormir?
Aunque puede parecer simplemente falta de voluntad, este comportamiento puede estar relacionado con la forma en que funciona el sueño.

La función de “snooze” o posponer permite ganar algunos minutos adicionales de descanso, pero cuando se convierte en un hábito puede ser una señal de que el cuerpo todavía necesita dormir más o de que el horario de descanso no está bien ajustado.
💤 Tu cuerpo quizá necesita más sueño
Una de las razones más comunes para querer seguir durmiendo es no haber descansado lo suficiente.
Cuando una persona duerme menos de lo que necesita, despertarse puede resultar especialmente difícil. El cerebro todavía se encuentra en un estado de descanso y levantarse abruptamente puede generar esa sensación de querer volver a cerrar los ojos.
Por eso, dormir más tarde de lo habitual y depender de varias alarmas puede convertirse en un ciclo difícil de romper.
⏰ ¿Qué ocurre cuando vuelves a dormir?
Al posponer la alarma, puedes volver a quedarte dormido. Sin embargo, esos minutos adicionales no necesariamente proporcionan un descanso reparador.
Además, si vuelves a entrar en una fase de sueño y la siguiente alarma te despierta poco después, puedes experimentar inercia del sueño, es decir, esa sensación de estar aturdido, confundido o extremadamente somnoliento al levantarte.
📱 El celular también puede influir
Utilizar el teléfono hasta poco antes de dormir puede dificultar que algunas personas concilien el sueño. Las redes sociales, videos y mensajes pueden mantener al cerebro activo y retrasar la hora en la que finalmente te quedas dormido.
Si además tienes que levantarte temprano, terminarás durmiendo menos horas y será más difícil despertar con la primera alarma.
🌙 ¿Cómo dejar de posponerla?
Algunos cambios sencillos pueden ayudarte:
- Intenta acostarte y levantarte aproximadamente a la misma hora.
- Procura dormir las horas que necesitas para sentirte descansado.
- Evita utilizar el celular justo antes de dormir.
- Coloca la alarma lejos de la cama para obligarte a levantarte.
- Evita programar demasiadas alarmas consecutivas.
- Mantén una rutina relajante antes de acostarte.
Si constantemente necesitas varias alarmas para despertarte, tienes mucha somnolencia durante el día o sigues sintiéndote agotado incluso después de dormir suficiente, podría ser conveniente prestar atención a la calidad de tu sueño.
Así que la próxima vez que presiones “posponer”, quizá no sea simplemente que no quieras levantarte: tu cuerpo podría estar diciéndote que necesita revisar tus hábitos de descanso. Datos IA
