Hay costumbres, frases y situaciones cotidianas que forman parte de la vida de muchos guatemaltecos.
Algunas provocan risa, otras despiertan nostalgia y unas cuantas son tan comunes que probablemente más de alguien se sentirá identificado al leerlas. Aunque no todos lo reconozcan, estas son algunas experiencias que se han vuelto parte de la vida chapina.

- Decir “ya voy” cuando todavía ni estamos listos
Es una de las respuestas más comunes cuando alguien pregunta cuánto falta para salir. Mientras la otra persona espera, todavía hay quienes están buscando qué ponerse, terminando de arreglarse o intentando encontrar las llaves.
- Decir “ahorita” sin especificar cuándo
En Guatemala, el famoso “ahorita” puede significar en unos minutos, más tarde o cuando finalmente se pueda. Todo depende del contexto y de quién lo diga, pero es una palabra que muchos utilizan a diario sin pensarlo demasiado.
- Buscar algo por toda la casa y descubrir que estaba enfrente
Puede ser el celular, las llaves, la billetera o cualquier otro objeto. Después de revisar varios lugares, aparece justo donde ya se había buscado, provocando esa mezcla de alivio y frustración.
- Decir “mande” cuando alguien nos llama
Ya sea en casa, en el trabajo o durante una conversación familiar, muchas personas responden con un “mande” cuando escuchan su nombre. Es una expresión habitual que forma parte del lenguaje cotidiano de numerosos guatemaltecos.
- Tener un recipiente de comida que en realidad guarda otra cosa
Abrir un bote esperando encontrar comida y descubrir que está lleno de botones, hilos, tornillos o cualquier otro objeto es una experiencia familiar para muchas personas. Los recipientes que alguna vez guardaron helado también pueden terminar convertidos en depósitos para las sobras del almuerzo.
- Decir que solo vamos a probar un poquito y terminar comiendo más
Sucede especialmente cuando alguien ofrece rellenitos, tostadas, chuchitos, tamales o cualquier otra comida típica. El primer bocado parece suficiente, pero después llega la tentación de pedir otro.
- Usar palabras chapinas que otras personas no entienden
Expresiones como “chilero”, “cabal”, “pisto”, “muchá” y “qué chilero” aparecen de forma natural en muchas conversaciones. Para quienes las utilizan diariamente, no necesitan explicación; para alguien que no está familiarizado con el español guatemalteco, pueden resultar curiosas.
- Preguntar si ya comieron cuando alguien llega de visita
En muchos hogares, ofrecer comida o preguntar si alguien ya comió es una forma habitual de recibir a las visitas. Incluso cuando la persona asegura que ya almorzó, puede terminar aceptando algo para acompañar la conversación.
- Guardar una bolsa dentro de otra bolsa
Las bolsas plásticas que llegan del mercado o de las tiendas suelen terminar guardadas en un cajón o dentro de una bolsa más grande. Cuando se necesita una para sacar la basura, guardar algo o llevar compras, aparece la colección acumulada.
- Decir “está cerca” sin calcular cuánto falta realmente
Un lugar puede parecer cercano porque está dentro del mismo municipio o porque alguien asegura que queda a pocos minutos. Sin embargo, el tiempo de llegada puede cambiar dependiendo del tráfico, la ruta y la hora del día.
- Cambiar de idioma sin darse cuenta al hablar con familiares o amigos
En algunas familias y comunidades, las conversaciones incluyen expresiones en idiomas mayas, palabras en inglés o combinaciones particulares del español guatemalteco. Es una muestra de la diversidad lingüística y de las formas en que las personas se comunican en su entorno.
- Prometer que esta vez sí vamos a ahorrar
Después de recibir el sueldo o tener un poco de dinero disponible, algunas personas se proponen gastar menos. Sin embargo, entre los antojos, las salidas, los pagos pendientes y los pequeños gastos del día a día, el presupuesto puede terminar siendo muy diferente de lo planeado.
¿Con cuántas te identificaste?
Desde responder “ahorita” hasta guardar las bolsas del mercado, estas situaciones demuestran cómo los pequeños hábitos cotidianos pueden convertirse en experiencias compartidas. No todos los guatemaltecos hacen lo mismo, pero seguramente hay alguna de estas costumbres que te recordó a un familiar, a un amigo o incluso a ti mismo.
¿Qué otra costumbre chapina agregarías a la lista? Tal vez esa sea la que más personas reconozcan, aunque no quieran admitirlo.
