Si cada lunes comienzas la semana con sueño, poca energía o con la sensación de que necesitas unas horas más de descanso, no necesariamente se trata de falta de ganas para trabajar. El cambio de rutina durante el fin de semana podría tener mucho que ver.
Durante los días laborales, muchas personas mantienen horarios relativamente establecidos para levantarse, trabajar, comer y dormir. Sin embargo, al llegar el sábado y domingo es común acostarse más tarde y levantarse después de lo habitual.
Este cambio puede alterar el horario al que el cuerpo está acostumbrado a descansar. Por eso, cuando llega el lunes y toca volver a madrugar, puede resultar más difícil despertar y sentirse completamente activo.
El llamado “desfase” del fin de semana
Una de las razones que podría explicar el cansancio del lunes es el llamado “jet lag social”, que ocurre cuando existe una diferencia importante entre los horarios de sueño de los días laborales y los del fin de semana.
Por ejemplo, si de lunes a viernes una persona se levanta temprano, pero durante el fin de semana duerme varias horas más y se acuesta mucho más tarde, el domingo por la noche puede tener dificultades para conciliar el sueño.
El resultado puede ser un lunes con somnolencia, falta de concentración y sensación de agotamiento.
No solo se trata de dormir pocas horas
El cansancio también puede estar relacionado con la calidad del sueño. Pasar muchas horas frente al celular antes de dormir, consumir bebidas con cafeína muy tarde o tener horarios irregulares puede dificultar un descanso reparador.
Además, el estrés por regresar al trabajo, las clases o las responsabilidades de la semana puede hacer que el domingo por la noche sea más difícil relajarse.
¿Qué puedes hacer para empezar mejor la semana?
Mantener horarios de sueño relativamente similares durante toda la semana puede ayudar a que el cambio del domingo al lunes sea menos brusco.
También puede ser útil evitar desvelarse demasiado durante el fin de semana, procurar una rutina tranquila antes de dormir y limitar el uso de dispositivos electrónicos justo antes de acostarse.
Así que si el lunes comienza con sueño y poca energía, quizá no sea simplemente “odio los lunes”: tu cuerpo podría estar intentando adaptarse nuevamente a la rutina después del fin de semana.
