La respuesta depende de cada organismo. Aunque no existe evidencia científica que demuestre que tomar café en ayunas sea perjudicial para todas las personas, sí puede provocar molestias en algunos casos.
¿Qué efectos puede tener?
El café estimula la producción de ácido gástrico, por lo que algunas personas pueden experimentar acidez, reflujo, irritación estomacal o molestias digestivas al consumirlo sin haber ingerido alimentos previamente. Quienes padecen gastritis o enfermedades gastrointestinales suelen ser más sensibles a estos efectos.
Además, la cafeína puede aumentar temporalmente los niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés. Aunque este incremento forma parte de una respuesta normal del organismo, algunas personas pueden sentirse más nerviosas, ansiosas o presentar palpitaciones cuando toman café con el estómago vacío.
¿Tiene beneficios?
Para quienes toleran bien la cafeína, beber café en ayunas no representa un problema. Incluso puede ofrecer algunos beneficios como:
- Aumentar el estado de alerta y la concentración.
- Mejorar el rendimiento físico antes del ejercicio.
- Aportar antioxidantes que ayudan a proteger las células del organismo.
- Favorecer el metabolismo de forma temporal.
Estos beneficios varían según la cantidad consumida y la sensibilidad de cada persona a la cafeína.
¿Quiénes deberían evitarlo?
Especialistas recomiendan no tomar café en ayunas si se presentan síntomas como:
- Acidez frecuente.
- Gastritis o úlceras.
- Reflujo gastroesofágico.
- Ansiedad o sensibilidad elevada a la cafeína.
En estos casos, lo ideal es consumir el café después del desayuno o acompañado de algún alimento para reducir las molestias.
La clave está en escuchar al cuerpo
No existe una regla universal que indique que tomar café en ayunas sea malo para todas las personas. Mientras algunas lo hacen diariamente sin presentar ningún inconveniente, otras pueden experimentar molestias digestivas o nerviosismo.
Si después de beber café con el estómago vacío notas dolor, acidez o malestar recurrente, lo más recomendable es modificar el horario de consumo o consultar con un profesional de la salud para recibir una orientación personalizada.
