Si eres de los que lleva años armando una biblioteca enorme de juegos digitales en tu consola, esta información te interesa, y mucho. Seguramente piensas que al darle al botón de “comprar” en la PlayStation Store el juego ya es tuyo para siempre, ¿verdad? Pues resulta que, según los términos de servicio de Sony, lo que realmente adquieres es una “licencia personal” vinculada a tu cuenta. Y aquí viene el verdadero problema: hay una pequeña cláusula secreta que podría dejarte sin nada de la noche a la mañana.

La regla es clara: si dejas tu cuenta de PlayStation inactiva durante 36 meses (es decir, tres añitos), Sony se reserva el derecho de iniciar un proceso para cerrarla por completo. ¡Tranquilo! No te la borran de un día para otro sin avisar. La compañía tiene la obligación de enviarte un correo electrónico de advertencia, dándote un plazo extra de seis meses para que inicies sesión o te comuniques con ellos para mantenerla activa.
