Usar el celular mientras está conectado al cargador es una práctica muy común, pero no tan inofensiva como parece. Muchas personas lo hacen para responder mensajes o revisar redes sociales, sin considerar que esto puede afectar tanto el rendimiento del dispositivo como su seguridad. Los expertos recomiendan evitar este hábito, ya que interfiere con el proceso de carga y puede acelerar el desgaste de la batería.

Uno de los principales riesgos es el sobrecalentamiento. Mientras el teléfono funciona, sus componentes internos generan calor, y este aumenta aún más durante la carga. Al combinar ambas acciones, la temperatura del equipo puede elevarse considerablemente, lo que a largo plazo puede dañar piezas clave como el procesador o la pantalla.
Además, el exceso de calor no solo impacta el funcionamiento, sino que también puede representar un peligro. En situaciones extremas, especialmente cuando se utilizan cargadores genéricos o de baja calidad, existe el riesgo de fallas graves como cortocircuitos, incendios o incluso explosiones. Por eso, el uso de accesorios originales es fundamental para reducir estos riesgos.
Otro punto importante es el desgaste prematuro de la batería. Al usar el celular mientras carga, la batería trabaja el doble: recibe energía y al mismo tiempo la suministra al dispositivo. Esto provoca un mayor estrés en sus ciclos de vida, reduciendo su capacidad con el tiempo y haciendo que el equipo pierda autonomía más rápidamente.
Informa Infobae
