Cada 10 de marzo, millones de personas alrededor del planeta se unen para celebrar el Día de Mario Bros., una festividad que nació del ingenio de los fanáticos al observar que la abreviación de la fecha en inglés (MAR10) forma visualmente el nombre del héroe de Nintendo. Aunque la conmemoración fue impulsada inicialmente por la comunidad, la compañía japonesa la oficializó en 2016, convirtiéndola en una fecha clave para anuncios, descuentos y homenajes.
La historia de este ícono comenzó en 1981, cuando un joven Shigeru Miyamoto diseñó a un personaje llamado “Jumpman” para el juego de arcade Donkey Kong. En aquel entonces, Mario no era fontanero sino carpintero. Su apariencia característica —gorra roja, bigote y overol— no fue una elección estética al azar, sino una solución técnica: el bigote ayudaba a distinguir su rostro con los limitados píxeles de la época y la gorra evitaba la complejidad de animar el cabello al saltar.
El verdadero salto al estrellato ocurrió en 1985 con el lanzamiento de Super Mario Bros. para la consola NES, título que no solo salvó a la industria tras la crisis de los videojuegos de 1983, sino que estableció las bases del género de plataformas. Desde entonces, la cronología de sus títulos principales ha marcado hitos tecnológicos:
- 1990: Super Mario World (SNES) introdujo a Yoshi.
- 1996: Super Mario 64 revolucionó los entornos en 3D.
- 2017: Super Mario Odyssey llevó la exploración a un nivel de libertad sin precedentes.
- 2023: Super Mario Bros. Wonder refrescó la fórmula 2D con un éxito masivo.
A sus más de 40 años de existencia, Mario ha trascendido las consolas para protagonizar películas taquilleras y contar con sus propios parques temáticos, consolidándose como el embajador universal del entretenimiento digital.
