Terminar una rutina completamente empapado puede dar la sensación de haber realizado un entrenamiento más intenso.
Sin embargo, sudar más no significa necesariamente que estés quemando más calorías.
La sudoración es principalmente un mecanismo que utiliza el cuerpo para regular su temperatura. Cuando aumenta la temperatura corporal durante el ejercicio, las glándulas sudoríparas producen sudor y, al evaporarse sobre la piel, ayudan a enfriar el organismo.

Entonces, ¿qué determina cuántas calorías quemas?
La cantidad de calorías que una persona gasta durante el ejercicio depende de diferentes factores, entre ellos la intensidad y duración de la actividad, el peso corporal, la composición corporal y el tipo de ejercicio.
Por ejemplo, una persona puede sudar muchísimo durante una sesión realizada en un ambiente caluroso, pero eso no significa que haya gastado más energía que alguien que realizó un entrenamiento más intenso en un lugar fresco y sudó menos.
Por eso, utilizar la cantidad de sudor como una medida para saber qué tan efectivo fue un entrenamiento puede resultar engañoso.
¿Por qué bajas de peso después de sudar?
Aquí aparece otra confusión frecuente. Después de una sesión intensa, la báscula puede marcar un peso ligeramente menor. Esto ocurre principalmente porque el cuerpo perdió agua a través del sudor, no porque haya perdido esa misma cantidad de grasa.
Una vez que la persona se hidrata y recupera los líquidos perdidos, ese peso puede volver.
¿Y si sudo muy poco?
Tampoco significa que el ejercicio haya sido inútil. Algunas personas sudan más que otras debido a factores como la temperatura y humedad del ambiente, la ropa, el nivel de hidratación, la genética y la adaptación al ejercicio.
Incluso durante una misma actividad, dos personas pueden presentar cantidades de sudor diferentes y, aun así, realizar un entrenamiento de intensidad similar.
Más sudor no es el objetivo
Si buscas mejorar tu condición física o controlar tu peso, es más importante mantener una rutina de ejercicio constante y adecuada a tus capacidades que intentar sudar lo máximo posible.
Además, perder demasiado líquido puede provocar deshidratación, especialmente cuando se realiza actividad física durante mucho tiempo, con altas temperaturas o en ambientes muy húmedos.
La próxima vez que termines un entrenamiento con la camiseta completamente mojada, recuerda: el sudor indica que tu cuerpo está intentando enfriarse, pero no es un contador de calorías quemadas.
