Hoy en día, los termos forman parte de la rutina diaria de muchas personas. Más allá de su función práctica, se han convertido en un complemento que refleja estilo de vida, aparece en redes sociales y acompaña hábitos como la hidratación constante. Sin embargo, aunque su uso es cada vez más común, su limpieza adecuada no siempre recibe la misma atención.
@ingdetusalimentos 🛑 ¡Deja de usar tu termo sucio! 🦠🥤 ¿Sabías que un termo mal lavado puede ser un nido de bacterias, hongos e incluso moho? 🤢 Si no lo limpias bien, podrías estar bebiendo más que solo agua… ✅ Así debes limpiarlo correctamente: 🔹 Desarma todas las partes (tapa, popote, gomas). 🔹 Usa una esponja exclusiva para tu termo. 🔹 Lávalo diario con agua (puede ser caliente) y jabón. 🔹 1-2 veces por semana: Desinfecta con una solución de cloro (½ cucharadita por litro de agua) y deja actuar solo 2 minutos. 🔹 ¡No olvides secarlo bien antes de usarlo! ¡Y AHORA YA LO SABES! 👩🏻🔬🍓⚙️Comparte este video con quien necesite una limpieza urgente y cuéntame cada cuánto lavas tu termo #ingdetusalimentos #laingsetusalimentos #ingenieriaenalimentos #laingenieriadetusalimentos #MarianaZapien#yahorayalosabes #ciencia #Alimentos #learnontiktok #learnwithtiktok #datos #cocina #mitos #aprende #hacks #hacksdeciencia #datocientifico #instalearn #pollo #color #termos #limpieza #jabon ♬ sonido original – Ingdetusalimentos
El auge de estos recipientes también responde a una mayor conciencia sobre el cuidado del medio ambiente y la salud. Llevar un termo reduce el consumo de plásticos de un solo uso y facilita mantenerse hidratado en cualquier espacio, desde la oficina hasta el gimnasio o incluso en actividades sociales.
A pesar de sus beneficios, hay un aspecto que suele pasarse por alto: la higiene. La humedad que permanece en su interior, sumada al uso frecuente, crea un entorno propicio para bacterias, hongos y moho. Al no ser visibles a simple vista, muchas personas subestiman la importancia de una limpieza constante.
Expertos advierten que un termo mal lavado puede acumular microorganismos que afectan la salud, provocando desde malos olores hasta posibles molestias gastrointestinales. Para evitarlo, recomiendan desarmar todas sus piezas, lavarlo diariamente con agua y jabón —preferiblemente caliente—, desinfectarlo regularmente y asegurarse de que esté completamente seco antes de volver a cerrarlo. Mantener este hábito es clave para que siga siendo un aliado y no un riesgo oculto. Datos de El Heraldo de México
