La reconocida supermodelo y presentadora Tyra Banks presentó formalmente una demanda contra Netflix el pasado 13 de junio de 2026. La acción legal surge a raíz del documental Reality Check: Inside America’s Next Top Model, producción estrenada en febrero de 2026, que examina diversas controversias históricas vinculadas al icónico programa de competencia de modelaje.
De acuerdo con la querella, Banks sostiene que el material audiovisual, promocionado por Netflix como “la crónica definitiva” del concurso, incurre en difamación y manipulación mediática. El centro del conflicto radica en la edición de una entrevista realizada a la presentadora, la cual, según se detalla en el documento legal, fue drásticamente reducida. Mientras que la grabación original superó las tres horas y media de duración, la edición final exhibida en la plataforma apenas incluyó 16 minutos, una selección que, según Banks, fue orquestada para distorsionar su papel en la toma de decisiones del programa.
Las acusaciones principales
El punto más crítico de la demanda señala una supuesta implicación difamatoria respecto a un incidente ocurrido durante la segunda temporada del programa, filmada en Italia en 2004, que involucró a la concursante Shandi Sullivan. Banks argumenta que el documental utiliza el testimonio de la participante para insinuar que la producción —y ella como figura central— permitió una agresión sexual sin la debida protección o intervención, una interpretación que la demandante califica como falsa y dañina.
La demanda alega que esta construcción narrativa ha impactado severamente su reputación profesional, derivando en la pérdida de contratos y oportunidades laborales, además de ocasionar daños emocionales significativos. Por estos motivos, la defensa de la supermodelo ha solicitado ante la corte la apertura de un juicio con jurado y la búsqueda de una compensación económica proporcional a los perjuicios alegados.
