El estreno de Scary Movie 6, la esperada continuación de la exitosa saga de sátiras de terror, ha regresado a los cines por todo lo alto, consolidándose como uno de los estrenos más sólidos del 2026. Trece años después de la última entrega, la franquicia no solo ha logrado capturar a su audiencia original, sino que ha demostrado que su fórmula de humor irreverente sigue vigente en la era pospandemia.
Según datos reportados tras su debut el 5 de junio de 2026, la cinta alcanzó una recaudación de 24.7 millones de dólares únicamente en su primer viernes de exhibición en Estados Unidos. Las proyecciones de la industria, avaladas por análisis de Deadline y reportes de taquilla, indican que el filme se encamina a cerrar su primer fin de semana con una cifra aproximada de 56 millones de dólares. Este resultado no solo supera el récord que ostentaba Scary Movie 4 desde 2006 —con un debut de 49.7 millones—, sino que marca un precedente importante para las comedias convencionales, las cuales no habían logrado superar la barrera de los 50 millones en un estreno desde 22 Jump Street en 2014.
El éxito de esta producción, distribuida por Paramount Pictures y Miramax, se atribuye en gran medida al reencuentro de los hermanos Wayans con la franquicia. Marlon, Shawn y Damon Wayans Jr. encabezan el equipo creativo, junto a Keenen Ivory Wayans y Craig Wayans en el guion. Además, la película cuenta con el esperado regreso de Anna Faris y Regina Hall, quienes retomaron sus icónicos personajes de Cindy Campbell y Brenda Meeks. Según declaraciones de las actrices, su participación fue posible gracias a un pacto profesional previo en el que acordaron regresar únicamente si ambas estaban presentes, una condición que explica su ausencia en la quinta entrega.
El contenido de Scary Movie 6 mantiene el estilo “sin censura” prometido por sus creadores, satirizando éxitos recientes del género de terror como M3GAN, Ma, Weapons y Sinners. Si bien la recepción crítica inicial fue irregular, con un bajo porcentaje en portales como Rotten Tomatoes y Metacritic durante los días previos al estreno, la puntuación ha evolucionado positivamente hasta alcanzar un 52% de aprobación, igualando la valoración crítica de la cinta original del año 2000. Este desempeño comercial representa una inusual victoria para el género de la comedia, logrando imponerse incluso frente a la fuerte competencia de las finales de la NBA y otros estrenos de gran presupuesto como Masters of the Universe.
