El fin de semana del 18 de septiembre marcó el regreso a los cines de una de las sagas más emblemáticas de la cultura gamer con el estreno de Resident Evil 2026 , el ambicioso reinicio producido por Sony Pictures, PlayStation Productions y Constantin Film. El resultado en taquilla ha sido arrollador:
Logró una recaudación de $108.3 millones de dólares en su primer fin de semana a nivel internacional, según reportaron fuentes de la industria.
En Estados Unidos debutó con $60 millones de dólares, posicionándose en el puesto número 1 y convirtiéndose en el mejor estreno en la historia de toda la franquicia (superando de golpe las marcas de las seis películas de la era anterior). Sumó más de $48.3 millones de dólares en los mercados extranjeros, superando en tan solo tres días el total recaudado por varias de las adaptaciones previas en toda su corrida comercial.
@sonypictures.mx Una nueva era de maldad. De la mente de Zach Cregger, director de La Hora de la Desaparición y Bárbaro. Mira el nuevo tráiler teaser de Resident Evil: Noche Cero. Filmada para IMAX – muy pronto en cines. #ResidentEvil ♬ original sound – Sony Pictures México
A diferencia de los intentos pasados de sobrecargar la trama con acción exagerada o acumular personajes clásicos sin desarrollo, esta versión —escrita y dirigida por Zach Cregger (cineasta detrás del éxito de terror Barbarian)— apuesta por una historia más íntima, angustiante y anclada en el survival horror puro.
La trama sigue a Bryan (interpretado por Austin Abrams), un mensajero médico común y corriente que queda atrapado en medio del colapso biológico de Raccoon City. Sin entrenamiento militar ni superpoderes, Bryan se ve forzado a sobrevivir a una noche claustrofóbica plagada de infectados y criaturas mutantes, mientras intenta descifrar qué ocurrió en la ciudad. El elenco secundario cuenta con actuaciones destacadas de Kali Reis, Zach Cherry y Paul Walter Hauser.
La gran victoria de Zach Cregger radica en entender qué hace icónico a Resident Evil: la vulnerabilidad, la escasez de recursos y el miedo a lo que se oculta en la penumbra. La dirección de fotografía y el diseño sonoro transforman cada pasillo cerrado y cada laboratorio abandonado en una trampa mortal, devolviendo a los infectados esa sensación de amenaza real e imparable que se había diluido con los años.
