Durante la habitual conferencia de prensa conocida como “la mañanera”, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sorprendió a los medios de comunicación y a la audiencia nacional con una confesión fuera de la agenda política. Con una sonrisa, la mandataria admitió que no pudo resistirse al fenómeno musical de Shakira durante su reciente paso por la capital.
Sheinbaum relató de manera anecdótica que, debido a su apretada agenda y los protocolos de seguridad, no asistió de forma convencional, pero se las ingenió para disfrutar del espectáculo. Según sus palabras, observó parte del concierto “escondidita desde una ventanita”, aprovechando la cercanía de las instalaciones donde se encontraba. Este gesto ha sido interpretado por muchos como una muestra de sencillez, conectando con los miles de seguidores que la artista colombiana tiene en el país.
El evento de Shakira en la Ciudad de México ha sido uno de los más comentados del año, y que la titular del Ejecutivo Federal se tome un momento para compartir su entusiasmo por la música latina resalta la importancia cultural del tour. Aunque la presidenta mantuvo su postura formal, este detalle “detrás de cámaras” humaniza la figura presidencial en un contexto de alta carga laboral.
