La intérprete Ariana Grande inició un proceso judicial en Estados Unidos para dar con los responsables de la filtración de decenas de archivos privados vinculados a su carrera. La demanda, presentada el 27 de julio ante un tribunal de Los Ángeles, está dirigida contra dos personas cuya identidad aún no ha sido establecida y a quienes señala de haber obtenido acceso ilegal a información confidencial.
Según la acción legal, los responsables habrían vulnerado las cuentas digitales de integrantes del equipo de la cantante, incluyendo colaboradores cercanos, con el objetivo de apoderarse de material inédito. Entre los archivos filtrados figuran 45 canciones, fotografías y videos relacionados con el desarrollo de sus proyectos musicales.
Documentos citados por Variety indican que los presuntos hackers utilizaron técnicas de fraude digital, como campañas de phishing, para infiltrarse en las cuentas de productores, fotógrafos y otros miembros del entorno profesional de la artista. Una vez dentro, habrían extraído el contenido para comercializarlo posteriormente en la dark web, obteniendo ganancias económicas por la venta del material. Oficializa Infobae
