Harry Styles y Zoë Kravitz estarían apostando por una celebración que combine la intimidad con una fiesta llena de música. Aunque la ceremonia sería reservada y estaría enfocada en familiares y amigos cercanos, la pareja buscaría que el festejo posterior fuera mucho más animado.
De acuerdo con información publicada por PEOPLE, los artistas no estarían interesados en convertir su boda en un evento cargado de formalidades o detalles tradicionales. En cambio, su prioridad sería compartir ese momento con las personas más importantes para ellos y crear un ambiente relajado en el que todos puedan disfrutar.
Uno de los elementos que tendría especial importancia para ambos sería la música en vivo. Una fuente citada por la revista explicó que este aspecto es fundamental para la pareja, que quiere que sus invitados puedan reunirse, bailar y celebrar juntos.
Más que centrarse en aspectos específicos de la organización, Styles y Kravitz buscarían que la boda se convierta en una experiencia especial para quienes los acompañen.
Disfrutan su etapa como prometidos
La pareja confirmó su compromiso en abril, después de varios meses de especulaciones sobre su relación. Desde entonces, ambos estarían disfrutando de esta nueva etapa y de los preparativos para dar el siguiente paso en su relación.
Otra fuente citada por PEOPLE describió a Styles y Kravitz como una pareja estable y destacó que sus personalidades y estilos de vida parecen complementarse.
Por ahora, los detalles sobre la fecha y el lugar de la boda se mantienen en privado, mientras la pareja continúa disfrutando de su compromiso y planeando una celebración en la que, más que seguir un protocolo, buscan estar rodeados de sus seres queridos, escuchar música y pasarla bien juntos. Datos Infobae
