El mundo del entretenimiento está de luto tras confirmarse el fallecimiento del actor estadounidense Donald Gibb, quien murió el pasado 13 de mayo de 2026 a la edad de 71 años. Gibb se consolidó como una figura icónica del cine de finales del siglo XX, gracias a su imponente físico y a personajes que, pese a su apariencia ruda, lograron ganarse el afecto del público internacional.
Su papel más emblemático fue el de Ray Jackson en la película Contacto Sangriento (1988). En esta cinta de culto, compartió pantalla con Jean-Claude Van Damme, interpretando al leal amigo y competidor que apoyó al protagonista en el peligroso torneo del Kumite. Su carisma en pantalla lo convirtió en un referente del género de acción.
Además de su éxito en las artes marciales cinematográficas, Gibb dejó una huella imborrable en la comedia con su personaje de “Ogre” en la franquicia La Venganza de los Nerds. Su interpretación del estereotipo del deportista intimidante pero memorable es considerada un pilar de la cultura pop de esa época. A lo largo de su trayectoria, el actor participó en numerosas series de televisión y producciones que aprovecharon su estatura de 1.93 metros. Su partida marca el final de una era para los aficionados que crecieron con los héroes de videoclub.
