El fútbol nunca deja de sorprendernos con momentos insólitos, pero lo que se vivió este fin de semana en la liga de Tailandia parece sacado de una película de comedia y acción, el delantero británico Andros Townsend —recordado por sus años dorados en el Tottenham, Newcastle y la selección de Inglaterra— protagonizó uno de los accidentes más aparatosos y virales del año al ser arrollado en pleno campo de juego por un rodillo compactador de césped.
El insólito percance ocurrió minutos antes de que rodara el balón entre el PT Prachuap F. C. y el Pattani FC en el Estadio Tinsulanon. Mientras realizaba los ejercicios de calentamiento, Townsend intentó lucirse con un pase acrobático de taco cerca de la línea lateral; al dar unos pasos hacia atrás sin mirar, invadió la trayectoria de la pesada maquinaria de mantenimiento. El conductor no tuvo tiempo de frenar y el rodillo golpeó al futbolista por la espalda, haciéndolo caer y pasando por encima de sus piernas hasta la cadera.
El pánico se apoderó de sus compañeros de equipo, quienes se llevaron las manos a la cabeza temiendo una fractura devastadora. Sin embargo, ocurrió un auténtico milagro deportivo: los médicos del club lo revisaron de emergencia y confirmaron que milagrosamente solo presentaba raspones superficiales y golpes leves en el muslo. Pero la historia no terminó ahí: no solo se puso de pie, sino que ¡entró de cambio en los minutos finales del partido! para ayudar a su equipo a sellar una goleada de 3-0 y colocarse segundos en la tabla de posiciones.
Lejos de molestarse, el atacante de 35 años demostró su buen humor publicando el clip en sus redes sociales con la frase: “Un día más en el fútbol tailandés (¡estoy bien!)”. Con casi 300 partidos disputados en la élite del fútbol inglés, Townsend ahora suma a su carrera una de las anécdotas más increíbles de las que se tenga memoria en una cancha.
