La FIFA ha introducido límites temporales estrictos para frenar la pérdida deliberada de tiempo, una práctica común para gestionar marcadores favorables. Bajo la supervisión del árbitro principal, ahora se aplican los siguientes cronómetros:
- Saques de meta y de banda: Existe un límite de cinco segundos para ejecutar estas reanudaciones. Si el jugador encargado demora la acción tras la señal arbitral, se sancionará otorgando un saque de esquina al rival (en saques de meta) o la pérdida de la posesión (en saques de banda).
- Arqueros: Los guardametas disponen de un máximo de ocho segundos para poner el balón en juego tras controlarlo con las manos. Los últimos cinco segundos serán contados mediante una señal visible del árbitro.
- Sustituciones: El jugador reemplazado tiene diez segundos para abandonar el campo. Si excede este tiempo, su equipo deberá jugar con un efectivo menos durante un minuto, periodo en el cual el sustituto no podrá ingresar al terreno de juego.
- Atención médica: Cualquier jugador que requiera asistencia dentro de la cancha deberá permanecer fuera del campo durante 60 segundos una vez reanudado el juego, salvo en casos de impactos en la cabeza o lesiones de extrema gravedad.
Protocolos del VAR y disciplina
El rol del VAR se ha ampliado para corregir decisiones críticas de manera más eficiente. Además de la revisión de tarjetas rojas, el VAR ahora puede intervenir en situaciones de agresiones previas a la puesta en juego del balón y en la rectificación de tiros de esquina mal señalados, siempre que la corrección sea inmediata.
En cuanto a la conducta de los participantes, se han establecido medidas severas para proteger la autoridad arbitral:
- Capitanía: Se refuerza la normativa de que solo el capitán tiene permitido dialogar con el juez principal sobre decisiones arbitrales.
- Comunicación: Cubrirse la boca al hablar con árbitros o rivales en situaciones de confrontación puede derivar en tarjeta roja directa si se sospecha de insultos.
- Protestas: El abandono del terreno de juego como medida de protesta por parte de un equipo podrá ser sancionado con la derrota automática del conjunto infractor.
Medidas de bienestar y acumulación de amonestaciones
Con el objetivo de velar por la salud de los futbolistas, se han instaurado pausas obligatorias de hidratación de tres minutos a mediados de cada tiempo, las cuales se aplicarán en todos los encuentros independientemente de las condiciones meteorológicas. Asimismo, para adaptarse al nuevo formato de 48 equipos, el reglamento de tarjetas amarillas ha sido modificado: las amonestaciones se anularán tras la fase de grupos y nuevamente tras los cuartos de final, reduciendo el riesgo de suspensiones por acumulación en las etapas decisivas.
