Revisar las redes sociales, ver videos o responder mensajes antes de dormir se ha convertido en parte de la rutina de muchas personas.

Sin embargo, en ocasiones el cansancio termina ganando la batalla y el teléfono queda entre las manos, sobre la almohada o a un costado de la cama. Aunque parezca una costumbre inofensiva, conviene conocer cómo puede influir en el descanso y qué precauciones tomar.
La calidad del sueño puede verse afectada
Uno de los principales aspectos que debes considerar es el tiempo que pasas frente a la pantalla antes de dormir. Las notificaciones, los videos que se reproducen automáticamente y el hábito de revisar una publicación más pueden retrasar la hora de acostarse.
Además, la luz de las pantallas, especialmente cuando se utiliza el teléfono en un ambiente oscuro, puede interferir con el reloj biológico y la producción de melatonina, una hormona que ayuda a regular el ciclo del sueño. El efecto depende, entre otros factores, de la intensidad de la luz, el horario y el tiempo de exposición.
Por eso, quedarse dormido mientras se utiliza el celular puede ser una señal de que el descanso está siendo desplazado por el tiempo frente a la pantalla, aunque no significa necesariamente que dormir con el dispositivo cerca provoque un problema de salud.
Dolor en las manos, el cuello o los hombros
La postura también importa. Si te duermes con el teléfono sostenido entre los dedos o con el brazo levantado, puedes mantener una posición incómoda durante un tiempo sin darte cuenta.
Esto puede ocasionar molestias temporales en las manos, las muñecas, los hombros o el cuello, especialmente si permaneces en una postura forzada. Si el teléfono cae sobre tu rostro o el pecho al quedarte dormido, también puede provocarte un golpe leve.
Para evitarlo, lo más recomendable es dejar el dispositivo sobre una mesa de noche o una superficie estable antes de cerrar los ojos.
¿Es peligroso tener el celular junto a la almohada?
Mantener el teléfono cerca mientras duermes no significa automáticamente que estés poniendo en riesgo tu salud por la radiación. Los celulares emiten radiofrecuencia no ionizante y, según el conocimiento científico disponible, no se ha establecido que la exposición habitual dentro de los límites recomendados cause daños por el simple hecho de tener el dispositivo cerca.
No obstante, hay una precaución importante: no dejes el celular cargando debajo de la almohada, entre las cobijas o sobre la cama si puede quedar cubierto. El dispositivo y su cargador necesitan disipar el calor, y cubrirlos puede favorecer el sobrecalentamiento y aumentar el riesgo de incendio. Es preferible cargarlos sobre una superficie firme, despejada y bien ventilada, utilizando accesorios adecuados.
Cómo evitar que el celular interrumpa tu descanso
Si acostumbras revisar el teléfono hasta quedarte dormido, puedes incorporar algunos cambios sencillos a tu rutina nocturna:
- Establece una hora para dejar de usarlo. Intenta reservar los últimos 30 a 60 minutos antes de dormir para actividades sin pantalla.
- Activa el modo de descanso. Silenciar las notificaciones puede reducir las interrupciones durante la noche.
- Evita sostenerlo cuando ya tienes sueño. Déjalo en una superficie estable, lejos de la almohada.
- No lo cargues entre las cobijas. Procura que el dispositivo permanezca ventilado durante la carga.
- Mantén un horario regular. Acostarte y levantarte a horas similares puede ayudarte a establecer una rutina de sueño.
Quedarse dormido con el celular en la mano no significa que necesariamente vaya a ocurrirte algo malo. Sin embargo, prestar atención al tiempo de pantalla, la postura y la forma de cargar el dispositivo puede ayudarte a descansar mejor y reducir riesgos evitables.
