Botar la pelota varias veces, acomodarse el cabello, ajustar las cuerdas de la raqueta o tomarse unos segundos antes de golpear.
En el tenis, estas pequeñas acciones forman parte de la rutina de muchos jugadores y pueden llamar la atención tanto como sus golpes durante un partido.

Aunque a simple vista parecen simples manías, los rituales antes del saque pueden ayudar a los tenistas a concentrarse, controlar los nervios y prepararse mentalmente para el siguiente punto.
¿Por qué botan la pelota tantas veces antes de sacar?
Uno de los gestos más comunes es hacer rebotar la pelota contra el suelo antes de ponerla en juego. Algunos tenistas lo hacen una vez, mientras que otros repiten el movimiento varias veces antes de lanzar la pelota al aire.
Esta rutina puede ayudarles a establecer un ritmo y centrar su atención en el saque. Al repetir una secuencia conocida, el jugador puede apartar momentáneamente las distracciones del público, el marcador o la presión del encuentro.
Sin embargo, no existe una cantidad de botes que garantice un mejor servicio. Cada deportista desarrolla una rutina que se adapta a sus preferencias y necesidades.
Los pequeños gestos que forman parte de la rutina
Los rituales previos al saque no se limitan a botar la pelota. Algunos jugadores ajustan el agarre de la raqueta, acomodan las cuerdas, revisan su posición sobre la cancha o realizan movimientos específicos antes de ejecutar el golpe.
Estas acciones pueden convertirse en una secuencia familiar que les permite prepararse para cada punto. En un deporte donde la concentración y la precisión son importantes, mantener una rutina estable puede aportar una sensación de control.
Además, los tenistas suelen repetir estos gestos durante todo el partido, incluso cuando el marcador cambia o aumenta la tensión de la competencia.
¿Qué relación tienen estos rituales con los nervios?
El tenis exige tomar decisiones en fracciones de segundo y mantener la atención durante encuentros que pueden prolongarse varias horas. Por eso, las rutinas previas a una acción pueden servir como una herramienta para gestionar la presión.
Concentrarse en una secuencia concreta ayuda a dirigir la atención hacia lo que el jugador puede controlar: su postura, la pelota, el lanzamiento y la ejecución del saque.
Esto no significa que todos los rituales reduzcan los nervios ni que sean indispensables para jugar bien. Su utilidad depende de cada deportista y de cómo incorpore esas acciones a su preparación.
¿Son supersticiones o estrategias mentales?
En algunos casos, estos hábitos también pueden estar relacionados con supersticiones personales. Un jugador podría sentir que necesita repetir determinados movimientos para entrar a la cancha con confianza o mantener una sensación de familiaridad.
No obstante, una rutina no necesariamente es una superstición. La diferencia está en que una rutina puede tener el propósito de mejorar la concentración y preparar el movimiento, mientras que una superstición implica atribuir a una acción una influencia especial sobre el resultado.
Al final, botar la pelota antes del saque es mucho más que un gesto repetido para muchos tenistas. Es una parte de su preparación que les permite establecer su propio ritmo antes de enfrentarse a uno de los momentos más importantes de cada punto.
