El mercado de la indumentaria deportiva sacudió sus cimientos este septiembre de 2026. Kylian Mbappé decidió no renovar su vínculo con Nike —marca que lo acompañó desde que tenía nueve años y lo consolidó como el rostro principal de sus icónicos botines Mercurial— para tomar un giro inesperado.
El capitán de la selección francesa y figura del Real Madrid apostó por On, la innovadora marca suiza de origen especializado en running y tenis (que cuenta con el respaldo como accionista de la leyenda Roger Federer), buscando no ser un embajador más de catálogo, sino un co-constructor desde los cimientos de la nueva división futbolística.
LAS CLAVES DE LA ALIANZA Y LA APUESTA SUIZA
Visión de co-creación: Más allá de un contrato publicitario tradicional, el acuerdo de carácter a largo plazo otorga participación y peso directo a Mbappé en el diseño de futuros productos, bajo la premisa de “construir algo completamente nuevo que dé forma al juego de mañana”.
Innovación tecnológica en camino: On planea debutar oficialmente con sus primeros botines de fútbol comerciales en 2027, apostando por su tecnología de manufactura avanzada (LightSpray con brazos robóticos y sin costuras tradicionales) para competir contra los mastodontes Nike, Adidas y Puma.
El efecto Thierry Henry: La marca suiza también sumó al histórico Thierry Henry como su director de fútbol, dándole un respaldo de peso absoluto al vestidor y la estrategia de la firma helvética.
Golpe duro para Nike: La salida de Mbappé representa un revés estratégico anímico y comercial para el CEO Elliott Hill en su plan de reestructuración, ocurriendo en paralelo a otros movimientos sonados en la industria como el salto de Lamine Yamal a Adidas.

