Una reciente medición de CB Global Data colocó al presidente Bernardo Arévalo en la posición 18 (último puesto) del ranking de imagen positiva entre mandatarios de América Latina, registrando un 28.2 % de aprobación frente a un 67.3 % de percepción negativa.
El descenso —que marca una caída desde el 36.1 % en marzo y 33.1 % en junio de 2026. Coincide con semanas convulsas marcadas por el impacto del alza en los precios de los combustibles, protestas y bloqueos carreteros, que activaron resoluciones de la Corte de Constitucionalidad exigiendo la liberación de vías
LAS REACCIONES Y EL PULSO POLÍTICO
La postura del Ejecutivo: Ante los resultados del sondeo, el presidente Arévalo cuestionó abiertamente la metodología y la congruencia de la medición frente a los indicadores de gestión que maneja su administración en materia de contención económica y atención a emergencias.
El trasfondo económico local: La presión en los bolsillos ciudadanos por el incremento en el diésel y gasolinas, sumado al debate legislativo sobre techos de precios y subsidios, ha intensificado el desgaste político de la gestión frente a la antesala del panorama electoral de 2027.
El contraste con la región: Mientras economías vecinas o administraciones con enfoques de seguridad severos dominan la parte alta de la tabla (como Nayib Bukele en El Salvador o Luis Abinader en República Dominicana), los gobiernos con alta conflictividad social o crisis inflacionarias acusan los mayores índices de rechazo en este tipo de mediciones de percepción digital y de opinión pública.

