El gigante tecnológico chino continúa liderando la carrera de la inteligencia artificial y la robótica biomimética. En los últimos meses, empresas especializadas de Shanghái y Shenzhen han presentado modelos androides con apariencia hiperrealista pensados para interacción social, apoyo emocional y cuidado de adultos mayores, generando un intenso debate internacional sobre el futuro de las relaciones entre humanos y máquinas.
Entre los desarrollos más comentados destaca Moya, un androide biomimético desarrollado por la firma DroidUp, así como las líneas de androides hiperrealistas presentadas por la firma UBTech:

Piel sintética y temperatura corporal: Diseñados con silicona de grado médico y platino, estos modelos incorporan sistemas de calefacción interna que mantienen la piel a una temperatura similar a la humana (entre 32 y 36 °C).
Locomoción biomimética: El modelo Moya alcanza una similitud del 92 % con la forma de caminar de una persona real sobre su plataforma mecánica, priorizando la fluidez del movimiento corporal por encima de la velocidad.
Microexpresiones faciales y visión IA: Equipados con decenas de actuadores de precisión, cámaras ocultas y micrófonos, estos androides pueden parpadear, sonreír, mantener contacto visual e identificar emociones en tiempo real según las expresiones del usuario.
