Una contraseña puede parecer segura porque combina números, letras o símbolos, pero si es fácil de adivinar o se utiliza en varias cuentas, puede convertirse en una puerta de entrada para ciberdelincuentes.
Aunque muchas plataformas cuentan con sistemas adicionales de protección, elegir una contraseña resistente continúa siendo una de las principales medidas para cuidar cuentas de redes sociales, correo electrónico, aplicaciones bancarias y otros servicios digitales.
Contraseñas que es mejor evitar
Si utilizas alguna de estas opciones, es recomendable cambiarla:
- “123456” o secuencias similares: son combinaciones demasiado predecibles.
- “password”, “contraseña” o palabras sencillas: pueden estar entre las primeras opciones que pruebe un atacante.
- Tu nombre o apellido: especialmente si aparece públicamente en tus redes sociales.
- Fechas de nacimiento: son datos que podrían encontrarse con facilidad en perfiles públicos.
- Nombres de hijos, pareja o mascotas: pueden ser descubiertos mediante publicaciones en redes sociales.
- Equipos deportivos, artistas o personajes favoritos: información que también puede estar disponible públicamente.
- Patrones como “qwerty” o “asdfgh”: aunque parezcan menos obvios, siguen siendo combinaciones muy conocidas.
- La misma contraseña para todo: si una cuenta resulta comprometida, las demás podrían quedar expuestas.
¿Cómo crear una contraseña más segura?
Una buena alternativa es utilizar una contraseña larga, única y difícil de relacionar contigo. En lugar de depender únicamente de símbolos complicados, puedes utilizar una frase larga que no sea obvia y combinar diferentes tipos de caracteres.
Por ejemplo, evita contraseñas como Maria123 y opta por una combinación mucho más larga y exclusiva para esa cuenta.
También es recomendable no reutilizar contraseñas. Cada servicio debería tener una diferente, especialmente cuando se trata de correo electrónico, redes sociales, banca o cuentas que contienen información personal.
Los gestores de contraseñas pueden ayudarte
Recordar una contraseña diferente para cada plataforma puede resultar complicado. Por eso, los gestores de contraseñas permiten almacenar credenciales de forma segura y generar combinaciones complejas sin tener que memorizarlas todas.
Además, activar la autenticación de dos factores (2FA) añade una capa adicional de seguridad. De esta manera, aunque alguien consiga tu contraseña, todavía necesitaría superar un segundo método de verificación para acceder a la cuenta.
Un detalle que muchas personas olvidan
No basta con tener una contraseña segura: también es importante no compartirla por mensajes, correo electrónico o llamadas, y desconfiar de enlaces que soliciten ingresar credenciales.
Si una contraseña es antigua, se utiliza en diferentes plataformas o está basada en información que otras personas pueden conocer sobre ti, este puede ser un buen momento para cambiarla y reforzar la seguridad de tus cuentas.
