La ciudad de Quetzaltenango vivió una jornada inolvidable con la llegada de Fátima Bosch, quien acaparó las miradas de cientos de ciudadanos que se congregaron para saludarla. La distinguida representante internacional recorrió las calles principales luciendo un elegante traje tradicional, un gesto que honró la riqueza cultural de la región y generó una conexión inmediata con los asistentes.
Desde tempranas horas, familias enteras se dieron cita en el parque central de Xela para presenciar el paso de la reina de belleza. Entre aplausos, ovaciones y muestras de afecto, la multitud celebró su presencia en un ambiente festivo. Las autoridades locales aprovecharon la ocasión para entregarle un reconocimiento especial, destacando su labor social y su cercanía con las comunidades durante su mandato.
Por su parte, la máxima representante de la belleza expresó su agradecimiento por el cariño recibido y señaló que el país centroamericano ocupa un lugar muy especial en sus actividades oficiales. Esta visita reafirma los lazos de hermandad y admiración mutua, consolidando un recuerdo entrañable tanto para la figura pública como para los habitantes de la altiva Quetzaltenango.
