Una poderosa tecnología de vigilancia diseñada para combatir el crimen está generando preocupación en Estados Unidos debido a su presunto uso indebido por parte de algunos agentes de policía. Se trata de Flock, una red de cámaras capaces de leer matrículas y rastrear los movimientos de vehículos en tiempo real, una herramienta que ha contribuido a la resolución de miles de casos, pero que también ha sido utilizada con fines personales.
Uno de los casos más recientes involucra a un agente de Orange City, California, quien durante el verano de 2024 consultó en 69 ocasiones la matrícula de su expareja dentro del sistema. Según reportó el medio especializado 404 Media, el oficial también realizó búsquedas relacionadas con familiares de la víctima, incluyendo a su madre y a su padre. Las autoridades determinaron que utilizó la información obtenida para localizarla, mientras la acosaba mediante llamadas constantes e incluso ocultando un dispositivo de rastreo AirTag en sus pertenencias.
El agente fue acusado de acoso y delitos informáticos, recibiendo una condena que incluyó un día de prisión y cinco años de libertad condicional. Sin embargo, el caso no sería un hecho aislado. Un informe elaborado por el Institute for Justice identificó al menos 18 casos en los últimos años en los que miembros de las fuerzas de seguridad utilizaron sistemas de lectura de matrículas para vigilar a parejas, exparejas o personas con las que mantenían algún interés personal.
Flock opera mediante una extensa red de cámaras instaladas en carreteras, calles y espacios públicos. Cada dispositivo captura las matrículas de los vehículos que circulan por la zona y almacena la información en una plataforma digital. Gracias a ello, los usuarios autorizados pueden reconstruir los desplazamientos de un automóvil durante largos períodos de tiempo, además de recibir alertas relacionadas con vehículos robados, personas desaparecidas o sospechosos buscados por la justicia.
Aunque la empresa asegura que su tecnología contribuye a resolver hasta 700 mil delitos cada año, expertos en privacidad advierten sobre los riesgos asociados a un acceso insuficientemente controlado. Actualmente, muchos agentes pueden ingresar al sistema únicamente con credenciales institucionales, sin necesidad de una orden judicial previa. Esto ha abierto el debate sobre los límites de la vigilancia tecnológica y la necesidad de establecer mayores mecanismos de supervisión para evitar abusos de poder y proteger la privacidad de los ciudadanos. Datos Xataka
