La noticia del regreso de Amaia Montero a los escenarios junto a La Oreja de Van Gogh generó una ola de entusiasmo entre sus seguidores a nivel mundial. Sin embargo, reportes recientes indican que la artista se encuentra emocionalmente “devastada”, una situación que ha encendido las alarmas sobre la viabilidad de la próxima gira. Tras años de ausencia y un proceso de recuperación personal que parecía haber llegado a buen puerto, la presión mediática y las expectativas del público han impactado profundamente en la salud mental de la intérprete.
Fuentes cercanas a la producción aseguran que Montero está reconsiderando su participación en los conciertos programados para los próximos meses. Aunque los ensayos habían comenzado con normalidad, la cantante ha manifestado inseguridades que la llevan a plantearse una cancelación definitiva de las fechas. Esta decisión no solo afectaría los planes del grupo, sino que dejaría en el aire uno de los retornos más nostálgicos del pop en español. La prioridad actual del equipo de trabajo y de sus excompañeros de banda es el bienestar integral de Amaia, dejando el aspecto comercial en un segundo plano.
Por ahora, no existe un comunicado oficial que confirme la suspensión de los eventos, pero el entorno de la artista pide respeto y prudencia. La salud mental en la industria musical ha cobrado relevancia en los últimos años, y el caso de Montero es un recordatorio de la vulnerabilidad que enfrentan las figuras públicas ante el escrutinio masivo y el estrés del trabajo en vivo.
