La celebración del Día de las Madres en Guatemala es una de las fechas más significativas del calendario, pero su origen no fue casual. Esta festividad tiene sus raíces en una iniciativa surgida en México en 1922, impulsada por Rafael Alducin, fundador del diario Excélsior. El objetivo principal era dedicar un día especial para exaltar la maternidad y fortalecer los valores familiares en la sociedad de aquella época.
La elección del 10 de mayo respondió a dos motivos estratégicos: primero, por ser el mes consagrado a la Virgen María y, segundo, porque en esa década el pago de salarios se realizaba por “decenas”, lo que facilitaba que las personas tuvieran recursos para adquirir obsequios. Históricamente, este movimiento también surgió como una respuesta cultural para reafirmar el rol tradicional de la mujer como pilar del hogar frente a las primeras corrientes feministas que empezaban a discutir el control natal.
En el caso particular de nuestro país, aunque la tradición se adoptó rápidamente por la cercanía cultural, fue hasta el 1 de octubre de 1968 cuando se oficializó legalmente. Bajo el Decreto 1784 del Congreso de la República, se estableció el 10 de mayo como el día dedicado a las madres guatemaltecas, otorgándoles incluso un asueto con goce de salario para aquellas que trabajan en el sector público y privado, consolidando así una de las tradiciones más queridas y respetadas por todos.
