Desde su aparición en el primer episodio de The Mandalorian, el pequeño ser de piel verde y grandes orejas cautivó al mundo entero. Aunque el público lo bautizó de inmediato como “Baby Yoda” debido a su innegable parecido con el legendario maestro Jedi, este apelativo nunca fue oficial dentro de la narrativa de la serie. Durante casi dos temporadas, el personaje fue referido simplemente como “El Niño” (The Child).
La gran revelación llegó en el capítulo 13 de la segunda temporada, titulado La Jedi. En este episodio, el protagonista Din Djarin se encuentra con Ahsoka Tano, quien logra establecer una conexión a través de la Fuerza con el pequeño. Es ella quien revela que su verdadero nombre es Grogu. Según la historia oficial respaldada por Lucasfilm, Grogu no es un clon ni una versión joven de Yoda, sino un individuo de la misma especie que fue criado en el Templo Jedi de Coruscant.
El nombre Grogu fue elegido por el creador Jon Favreau y el productor Dave Filoni para darle una identidad única que lo separara de Yoda y Yaddle. La trama explica que, tras la ejecución de la Orden 66, alguien lo rescató y ocultó su memoria para protegerlo. El uso de su nombre real en la serie marcó un punto de inflexión, permitiendo que el personaje desarrollara su propio camino hacia su entrenamiento como aprendiz y, eventualmente, como un mandaloriano.
