Para lograr que el maquillaje dure más tiempo, el primer paso clave es preparar bien la piel. Esto incluye limpiar el rostro para eliminar impurezas y aplicar una crema hidratante adecuada a tu tipo de piel. Una piel bien hidratada permite que los productos se adhieran mejor y evita que el maquillaje se vea cuarteado. Además, el uso de un primer (prebase) ayuda a alisar la superficie y a crear una barrera que prolonga la duración del maquillaje.
El segundo paso es elegir productos de larga duración y aplicarlos correctamente. Opta por bases, correctores y sombras que sean de acabado mate o de larga fijación. Al aplicar la base, es mejor hacerlo en capas delgadas y difuminar bien, ya que el exceso de producto puede hacer que se acumule en las líneas de expresión. También es importante sellar la base y el corrector con un polvo traslúcido para evitar que se muevan durante el día.
Otro aspecto fundamental es fijar cada parte del maquillaje. Por ejemplo, después de aplicar productos en crema, puedes sellarlos con su versión en polvo (rubor, bronzer o sombras). Esto crea una mayor adherencia y hace que el maquillaje resista mejor el calor, la humedad o el paso de las horas. No olvides trabajar bien las zonas más propensas a producir grasa, como la zona T.
Finalmente, el uso de un spray fijador es el toque final para asegurar que el maquillaje se mantenga intacto. Este producto ayuda a unificar todas las capas y aporta mayor resistencia. Además, durante el día puedes retocar con papel absorbente en lugar de añadir más polvo, lo que evita que el maquillaje se vea pesado. Con estos cuidados, lograrás un look más duradero y fresco por más tiempo. Nota hecha con IA
