Los ataques cibernéticos se enfocan en robar datos personales y confidenciales, y actualmente ninguna persona está completamente a salvo. Cualquier cuenta puede verse comprometida, ya sea en redes sociales como WhatsApp, Instagram, Facebook o LinkedIn, o incluso en servicios financieros y plataformas digitales como YouTube o Spotify.

Cuando una cuenta es comprometida, lo más importante es actuar con rapidez, ya que cada minuto puede marcar la diferencia. Mantener la calma y responder de inmediato permite reducir el impacto, proteger la información personal y evitar que la situación se agrave.
Existen varias señales que pueden indicar que has sido víctima de un hackeo. Una de las más comunes es perder el acceso a servicios como correo electrónico, redes sociales o banca en línea, incluso cuando la contraseña es correcta o ha dejado de funcionar.
Otra alerta frecuente es recibir notificaciones de inicios de sesión desde ubicaciones o dispositivos desconocidos. También es posible que tus contactos te informen sobre mensajes o correos extraños enviados desde tu cuenta sin tu autorización.
Datos:
Kaspersky (reportes sobre amenazas digitales y robo de cuentas)
NortonLifeLock (guías sobre protección de identidad digital)
