La investigación en torno a las acusaciones de Ruby Rose contra Katy Perry ha tomado un nuevo giro tras las declaraciones de un testigo clave. El exgerente del extinto club Spice Market, en Melbourne, ofreció detalles inéditos al diario Herald Sun sobre la noche de agosto de 2010 en la que, según Rose, ocurrió la agresión sexual. El testigo describió la velada como una “pesadilla de seguridad” debido a la aglomeración de personas y el comportamiento eufórico de los asistentes.
Según el relato, ambas artistas se encontraban en la zona VIP denominada “Genie Bottle”. El exresponsable del establecimiento confirmó que tanto Perry como Rose habían consumido alcohol en exceso, aunque aclaró que no estaban incapacitadas. “Fue un caos porque Katy no dejaba de salir a bailar con todo el mundo”, señaló, enfatizando que el equipo del local tuvo que organizar una salida discreta por la puerta trasera y una ruta de emergencia para evitar que fueran fotografiadas en estado de ebriedad.
A pesar de las acusaciones de Rose, el exgerente afirmó que en aquel momento no percibió ningún altercado físico ni situaciones irregulares dentro del recinto. Tras abandonar el club escoltadas hacia un vehículo privado, se especula que ambas se dirigieron a otro establecimiento nocturno. Actualmente, la policía de Victoria mantiene la investigación abierta para esclarecer los hechos ocurridos hace más de una década.
