La cantante estadounidense Britney Spears ha vuelto a acaparar los titulares internacionales, pero esta vez no por sus coreografías o su vida personal, sino por una grave denuncia legal. Tras haber sido arrestada a principios de marzo de 2026 por presuntamente conducir bajo los efectos del alcohol en el condado de Ventura, la artista rompió su silencio para señalar una vulneración a su privacidad: el hackeo de su cuenta de iCloud y dispositivos electrónicos.
De acuerdo con documentos legales obtenidos por medios como TMZ, el equipo jurídico de Spears ha enviado una carta de “cese y desista” a Thomas Bunbury, quien trabajó como su guardaespaldas hasta agosto de 2025. La intérprete de “Toxic” asegura que, tras haber sido despedido por incumplir acuerdos de confidencialidad, Bunbury accedió sin autorización a sus archivos personales. La defensa de la cantante sostiene que este acto no solo viola leyes estatales y federales, sino que también provocó que ella perdiera el acceso a sus propias cuentas en repetidas ocasiones.
La preocupación de Spears radica en la posible difusión de fotografías, documentos y mensajes privados. En la notificación legal, se exige al ex empleado que elimine cualquier copia de la información obtenida y que informe si dicho material fue compartido con terceros. Este nuevo conflicto legal surge en un momento delicado para la estrella, quien debe presentarse ante un tribunal el próximo 4 de mayo para responder por los cargos relacionados con su reciente detención.
