En un esfuerzo sin precedentes por combatir el hambre en la región, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha anunciado una importante donación de fondos destinada a fortalecer la nutrición y el empoderamiento económico en el Triángulo Norte y Nicaragua.
A través de esta colaboración con el Programa Mundial de Alimentos (WFP) de las Naciones Unidas, más de 160,000 personas verán un cambio real en sus mesas y sus economías locales.




¿Cómo se distribuirá el apoyo por país?
La ayuda ha sido diseñada específicamente para atender las necesidades críticas de cada nación:
- Guatemala: Brigadas nutricionales, fortalecimiento de centros de salud y programas de resiliencia económica.
- El Salvador: Infraestructura clave con la instalación de cocinas escolares y capacitación técnica para cocineras.
- Honduras: Enfoque en alimentación escolar con productos frescos, impulsando directamente a los agricultores locales.
- Nicaragua: Ampliación del programa de merienda escolar para llegar a más niños.
El impacto en números
Esta iniciativa no solo entrega alimentos, sino que construye capacidades. El alcance total incluye:
- 130,000 estudiantes con alimentación escolar garantizada.
- 6,000 mujeres capacitadas en emprendimiento y economía familiar.
- 1,200 niños y 1,000 mujeres atendidos por brigadas de nutrición.
- 44 servicios de salud comunitarios fortalecidos.
“La seguridad alimentaria de hoy es un mañana más estable, próspero y justo para todos”, destacó Andrew Stanhope, representante de WFP en Guatemala.
Un esfuerzo impulsado por la fe
El Élder Gregorio Casillas, de la Presidencia de Área de la Iglesia, explicó que los recursos provienen de las ofrendas de ayuno de miembros de todo el mundo. “Es un profundo gozo anunciar este esfuerzo que refleja el amor de Jesucristo y la fe de miles de personas” , señaló durante el anuncio oficial en la Ciudad de Guatemala.
Con esta alianza, se busca no solo una ayuda inmediata, sino una solución sostenible para alcanzar la meta de “Hambre Cero” en Centroamérica.

